Afganistán
Descripción General del País
Los Estados Unidos ha bombardeado Afganistán desde el año 2001, cuando el gobierno de Bush acusó al gobierno Talibán de albergar a al-Qaeda. En tan sólo semanas desde los primeros bombardeos, el número de muertos entre la población civil afgana había excedido significativamente el número de víctimas en los ataques del 11 de septiembre. Sin embargo, la guerra no trajo ante la justicia a quienes perpetraron los ataques del 11 de septiembre.
Los Estados Unidos y la OTAN lograron desalojar al Talibán en el 2001. Las mujeres afganas entonces obtuvieron alivio de un régimen que públicamente azotaba y ejecutaba mujeres, y les negaba la educación, cuidado médico, empleo, participación en la vida pública y cualquier refugio del extenso abuso doméstico. Pero ese alivio fue efímero.En la actualidad, un Talibán resurgente controla la mayor parte de las provincias del sur de Afganistán y está pasando los límites de Kabul, la capital.
En el 2007, el número de tropas de los Estados Unidos/OTAN fue incrementado en un 45 por ciento. Durante aquel período, murieron más civiles que en los cuatro años anteriores combinados. Cada año que se mantiene la ocupación, mueren más civiles afganos. Sólo en el2008, murieron más de 2100 civiles, un incremento del 40 por ciento más que en el 2007.
Creando el Talibán
En 1979, la administración Carter lanzó la operación encubierta de la CIA más grande hasta la fecha. De acuerdo al asesor de seguridad de Carter, Zbigniew Brzezinski, el propósito era “inducir una intervención militar soviética” en Afganistán con el fin de debilitar la Unión Soviética. Una vez que invadieran los soviéticos, CIA, junto con el servicio secreto Paquistaní, trabajarían para extender la oposición afgana a los soviéticos y establecer una ‘guerra santa.’ Ellos esperaban que países musulmanes dentro de la Unión Soviética se volverían en su contra, y finalmente, destruirían la Unión Soviética desde adentro. Con este fin, la CIA entrenó y financió miles de Mujahideen (guerreros santos), incluyendo Osama bin Laden.
La guerra convirtió a millones de afganos en refugiados. Para crear sus tropas de “guerreros santos”, los Estados Unidos animó a Arabia Saudita y Pakistán a abrir miles de escuelas religiosas extremistas para refugiados afganos en Pakistán. De estas madrassas salieron los talibs (estudiantes) quienes luego se convirtieron en el Talibán.
Hacia 1989, la Unión Soviética había sido fuertemente derrotada en Afganistán. Habiendo logrado su propósito,los Estados Unidos dejó el país para ser arrebatado por las opuestas pandillas que había ayudado a organizar. La guerra civil ardió hasta 1996, cuando el Talibán se tomó el poder. Pese al terror reinante desencadenado por el régimen, particularmente contra las mujeres, los Estados Unidos apoyó al Talibán hasta 2001.
Cuando se le preguntó si se arrepentía de su papel en la creación del Talibán, Brzezinski, más recientemente un asesor del Presidente Obama, dijo: “¿Qué es más importante a la historia del mundo; ¿El Talibán o el colapso del imperio Soviético? ¿Unos cuantos musulmanes revueltos o la liberación de Europa Central y el fin de la guerra fría?”
Mujeres Afganas: Confrontando el Legado del Extremismo Apoyado por los Estados Unidos
El extremismo al estilo Talibán es una imposición reciente y un producto de la intervención estadounidense. Desde los mediados del 1800, lenta pero constantemente los gobiernos afganos han avanzado reformas progresivas en democratización, educación y derechos de la mujer. Se hicieron logros a pesar de la extensa pobreza y la oposición de líderes locales conservadores.
En 1923, la primera constitución de Afganistán otorgó a las mujeres derecho al voto y otros derechos coherentes con la versión moderada del Islam practicada por la mayoría de afganos. Durante los años sesenta y los setenta, las mujeres ganaron más derechos, tomaron parte en el gobierno y se beneficiaron de la educación superior.
Pero reformas progresivistas fueron atacadas por Islamistas opuestos a la modernidad, a los derechos de la mujer y a la democratización. Estas fuerzas fueron apoyadas por los Estados Unidos para contrarrestar a nacionalistas, socialistas y otros en la región que pudieran aliarse con la Unión Soviética. A través de los años ochenta, muchos afganos progresivistas fueron asesinados o fueron exiliados, pero otros continuaron la lucha por los derechos humanos. Aún durante los peores días del Talibán (1996-2001), las mujeres afganas establecieron redes ocultas para prestar cuidado médico a mujeres, operaban escuelas clandestinas para chicas y secretamente documentaban y publicaban las atrocidades del Talibán en el extranjero.
La administración de Bush justificó la invasión de Afganistán citando el abuso sistemático de las mujeres bajo el regimen del Talibán. Sin embargo, las políticas subsecuentes de los Estados Unidos en Afganistán no apoyan los derechos humanos de las mujeres. En resultado:
- Una en tres mujeres experimentan violencia física, psicológica o sexual.
- 70 a 80 por ciento de mujeres enfrentan casamientos forzados.
- Cada 30 minutos, una mujer muere dando luz.
- 87 por ciento de mujeres son analfabetas.
- 70 por ciento de niñas no tienen acceso a la educación.
- El promedio de esperanza de vida es 44 anos para las mujeres.
A pesar de las continuas injusticias, mujeres afganas siguen siendo una fuerza progresivista en reconstruir su país, avanzar los derechos humanos, y fomentar paz en Afganistán y la región.
La Ocupación
Los Estados Unidos eligieron el presidente afgano Hamid Karzai, traicionando cualquier esperanza que la población afgana tenían de una democracia verdadera. El gobierno de Karzai es visto como algo entre inepto y predatorio.
En sus esfuerzos por destruir al-Qaeda y el Talibán, Los Estados Unidos le han dado poder a caudillos afganos de mala fama, narcotraficantes y lideres de milicia. El 60 porciento del parlamento de Afganistán son caudillos o tienen conexiones con los caudillos. Un ministro, Mohammad Mohaqiq, es acusado de clavar prisioneros a las paredes. Otros oficiales también están acusados de crímenes de guerra, pero están protegidos por la amnistía general. Temiendo a estos aliados de los Estados Unidos, muchos afganos han decidido apoyar al Talibán quien les prometen restaurar la ley y orden.
Los Estados Unidos han militarizado la asistencia humanitaria creando los equipos para la reconstrucción provincial (PRT por sus siglas en ingles) que desdibujan la línea entre operaciones de combate y la distribución de asistencia. Los PRTs usan la asistencia humanitaria para extorsionar información de la población civil. Este comportamiento convierte la asistencia humanitaria en un arma de guerra y pone a los beneficiados en peligro por estar asociados con el ejército americano.
Operaciones de asistencia han sido amenazadas por la ocupación. Media del país está inaccesible a los trabajadores humanitarios de las Naciones Unidas. Ataques destos trabajadores ha subido al 400 por ciento desde el 2005. Por esto, muchas de las agencias han diminuido sus programas en Afganistán.
La población afgana tiene una larga tradición de resistir la ocupación extranjera. La situación con las tropas americanas no es una excepción. Diferentes grupos y organizaciones han protestado contra la ocupación, pero sus voces son ignoradas por los medios. Más del 90 por ciento de la población afgana encuestada por la agencia de noticias BBC dicen que ellos se oponen el Talibán, pero menos de la mitad de las personas están a favor de la ocupación como una alternativa positiva.
Las mujeres afganas y sus familias están muriendo en números significantes y más operaciones de combate significarán más muertes entre la población civil. Cada una de estas matanzas es una violación a los derechos humanos. El Talibán se beneficia del creciente aumento de muertes porque más afganos ven la resistencia del Talibán hacia la ocupación como legitima. Según la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, “la mera presencia de los soldados extranjeros en guerra en Afganistán es probablemente el factor mas destacado en el resurgimiento del Talibán.

