Colombia
Descripción general del país

Los civiles no se encuentran simplemente “atrapados en la línea de fuego” de la guerra de Colombia: son el objetivo directo de las operaciones militares y paramilitares. De hecho, Colombia es el peor violador de los derechos humanos en el hemisferio. También es el principal beneficiario de la ayuda militar estadounidense. En las administraciones de Clinton y de Bush, miles de millones de dólares han sido destinados al ejercito colombiano bajo el nombre de la "guerra contra las drogas" y después la "guerra contra el terrorismo" El dinero acrecienta el conflicto en Colombia al proveer cantidades masivas de armamento y fondos a su ejercito. La ayuda militar de los Estados Unidos también significa un apoyo indirecto a los brutales grupos paramilitares estrechamente ligados al ejército. Dichas fuerzas son responsables del 75 por ciento de las violaciones a los derechos humanos en el país. Las guerrillas izquierdistas conocidas como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el ejército colombiano también están acusados de violaciones a los derechos humanos.
Políticas neo-liberales y el interés económico de los Estados Unidos
La explicación oficial para el amplio apoyo de los Estados Unidos al ejército colombiano es el contra-terrorismo. Pero una de las principales tareas del ejército colombiano es proteger los intereses económicos compartidos de los Estados Unidos y las élites colombianas. Por ejemplo, en 2003, bajo la apariencia de la "lucha contra el terrorismo," el apoyo del ejército de los Estados Unidos a Colombia incluyó $98 millones para el entrenamiento de soldados colombianos para proteger las 480 millas de las tuberías de Cano Limon, propiedad utilizada por Occidental Petroleum, con base en California. Las FARC habían convertido dichas tuberías y otros emporios económicos estadounidenses en Colombia en el principal objetivo de sus ataques.
Las comunidades indígenas se encuentran diariamente sometidas a la violencia a raíz del conflicto, ya que las corporaciones multinacionales buscan tener el control sobre sus tierras, que contienen casi el 80 por ciento de los recursos más buscados en Colombia, como son el petróleo, el agua y los minerales. Hasta el momento, decenas de miles de personas Indígenas en Colombia han sido desplazadas de sus tierras ancestrales, ahora controladas por compañías petroleras extranjeras como Occidental Petroleum y British Petroleum.
La ayuda militar estadounidense le provee al ejército colombiano la fuerza para imponer los acuerdos económicos entre los Estados Unidos y Colombia. La mayoría de los pequeños campesinos y los Pueblos Indígenas se oponen a dichos acuerdos porque concentran la tenencia de tierras en unas pocas manos, permitiendo a las agro empresas de gran escala expropiar las tierras de los pequeños y medianos campesinos. Hoy en día, más del 80 por ciento de los colombianos rurales viven en la pobreza y sólo un 30 por ciento de terratenientes controlan el 95 por ciento de las tierras. Además, el apoyo de los Estados Unidos al gobierno de Colombia y a su ejército agrava las desigualdades que dieron origen al conflicto en Colombia.


