Haití
Descripción general del país
Haití es el único país en el mundo que fue fundado por una revuelta de esclavos. Desde entonces, ha sido un blanco militar y político de la intervención de los Estados Unidos. En 1918, los marines estadounidenses invadieron Haití, masacrando cientos de personas, desmantelando el sistema constitucional, reforzando la apropiación masiva de tierras por parte de las corporaciones estadounidenses, e instalando a la brutal Guardia Nacional, la cual ha aterrorizado al país por décadas. Los Estados Unidos también entrenaron y protegieron a la larga dictadura de Duvalier y proveyeron apoyo militar para una serie de dictaduras de corto plazo y juntas militares a través de los años.
Hoy en día, la intervención de los Estados Unidos en los asuntos haitianos aparece como guiada por la preocupación de que Haití —el país más pobre del hemisferio—pueda determinar su propio curso, otros países podrían reclamar también el derecho de formular sus propias políticas sin la intervención de Washington.
En 1991 y otra vez en 2004, los Estados Unidos ayudaron a derrocar al primer presidente electo de Haití, Jean-Bertrand Aristide, quien ha resistido las prescripciones de Washington para la economía de Haití a través de insistir en la necesidad de gastos sociales para los pobres.
Desde 1990, cada elección validada internacionalmente en Haití ha producido una amplia victoria para el Partido de Aristide Lavalas. Alguna vez abanderado del movimiento pro-democracia en Haití, este partido ahora se ha subdividido en fracciones, incluidos algunos grupos violentos e irresponsables. A pesar de su fallida trayectoria en derechos humanos, Lavalas no dudaría en ganar otra elección si sus candidatos pudieran postularse; ya que Lavalas es el partido de los pobres y el 80 por ciento de los haitianos lo son.
Después del golpe de estado del 2004, la violencia continuó fuertemente entre las fuerzas del gobierno interino y los seguidores del Partido de Aristide Lavalas. Un estudio publicado en el periódico médico británico The Lancet descubrió que 8 mil asesinatos y 35 mil violaciones sexuales ocurrieron en la capital Puerto Príncipe y sus alrededores durante este período de régimen interino. La mayor parte de la violencia fue dirigida contra la gente de los barrios más humildes, quienes forman la base de apoyo de Lavalas.
Hoy en día, el 80 por ciento de los haitianos viven en la extrema pobreza, y más de la mitad sufre de desnutrición. El desempleo alcanza el 70 por ciento, y decenas de miles de personas mueren cada año a causa de enfermedades relacionadas con la falta de agua potable. Mientras tanto, el uno por ciento de la población más rica controla casi la mitad de las riquezas del país.

