Nicaragua

© Elizabeth Rappaport

Descripción general del país

Libre comercio y seguridad alimentaria


Las políticas económicas impulsadas por los Estados Unidos, como el Tratado de Libre Comercio de América Central (CAFTA por sus siglas en inglés), ha llevado a los nicaragüenses hacia la pobreza, una mayor desigualdad y desempleo exacerbado, al desplazamientos de campesinos pobres y Pueblos Indígenas, a la destrucción de recursos naturales y de la biodiversidad, y a limitar la seguridad alimenticia.

Las mujeres, quienes son las responsables de alimentar a sus familias y tienen menos acceso a los alimentos debido a la discriminación de género, se ven especialmente amenazadas por los acuerdos de libre comercio. Mientras tanto, la privatización en aumento de los servicios esenciales, pone a la atención médica, la educación, el acceso al agua potable y a la electricidad más lejos del alcance de las mujeres pobres y las familias.

Servicios de salud y educación

En los 1980's, la Revolución Nicaragüense logró una gran mejora en salud pública, mejorando la cobertura de vacunación, disminuyendo la mortandad infantil, e incrementando el acceso a los servicios de salud. Pero desde que la derrota electoral de los Sandinistas en 1990 muchos de estos avances han sido revertidos. La salud reproductiva de las mujeres, en particular, se ve amenazada por el resurgimiento de la Iglesia Católica como una fuerza política de peso.

La tasa de mortalidad en el parto en Nicaragua es actualmente de 250 por cada 100 mil nacimientos, comparada con el 12 por cada 100 mil nacimientos en los Estados Unidos. Una de cada tres mujeres adultas sufre de anemia, poniéndolas en un mayor riesgo de infección y hemorragia durante el embarazo y el parto. Y aproximadamente 20 por ciento de los niños menores de cinco años sufren de desnutrición crónica.

Los gastos del gobierno en educación y servicios de salud han disminuido dramáticamente desde principios de los 1990. Durante 1980, los Sandanistas invertían 40 dólares por persona en educación y 35-40 dólares por persona en servicio de salud. Pero en años más recientes, Nicaragua ha invertido sistemáticamente dos a tres veces más en pagos de servicios de deuda externa que en servicios de salud y educación. La mitad de las escuelas primarias y secundarias han sido privatizadas, trasladando la carga financiera de la educación a los estudiantes y sus familias. El cuarenta y cinco por ciento de la población menor de 18 años no asiste a la escuela.