Palestina

© Laura Flanders

Descripción general del país

Desde 1967, la Franja de Gaza ha sido ocupada por el ejército israelí. Israel ha respondido a las estrategias palestinas de obtener su libre determinación —incluyendo resistencia masiva no violenta, negociaciones y ataques armados—con la violación sistemática de los derechos humanos de los palestinos.

Durante la segunda intifada palestina (levantamiento contra la ocupación), que comenzó en el 2000, las fuerzas israelíes usaron municiones, tanques, helicópteros de combate hechos en los Estados Unidos y F-16 jets de combate, misiles, toques de queda, bloqueos económicos, proyectiles de alta velocidad internacionalmente fuera de la ley, ataques armados a los barrios palestinos y asesinatos de activistas palestinos y líderes para tratar de suprimir la intifada. Las mujeres palestinas y sus familias confrontan la violencia militar israelí a diario, y enfrentan una profundización de la pobreza y la  inseguridad sobre el futuro.

Mientras tanto, los civiles israelíes han sido amenazados por ataques arbitrarios de militantes palestinos, incluyendo a los hombres bomba. Las leyes internacionales reconocen el derecho de las personas a resistirse a la ocupación militar (ver Artículo 1(4) del Protocolo I de las Convenciones de Ginebra). Pero este derecho no es extensible a los ataques contra civiles desarmados. Estos ataques son siempre una grave violación a los derechos humanos básicos y a las leyes humanitarias internacionales. Además, como han señalado los activistas del movimiento israelí por la paz, ante el efecto brutal de la ocupación militar en la sociedad israelí, muchos palestinos progresistas ven a las hombres bombas suicidas como algo dañino, limitante y no ético moralmente para la sociedad palestina.

Para reforzar su ocupación, el ejército israeli controla y restringe la libertad de movimiento de los palestinos.

Cierres: Las fuerzas israelíes han construido barricadas o destrozado miles de caminos, impidiendo a los palestinos moverse libremente entre ciudades y pueblos. Los viajes que solían tardar pocos minutos ahora se prolongan durante horas o días, inclusive para llegar al próximo pueblo. Las ambulancias son detenidas regularmente por los soldados israelíes en los puntos de control. Los palestinos necesitan tener permisos para viajar de un pueblo al otro. Los permisos son negados a menudo sin explicación. Cientos de miles de personas no pueden llegar a sus trabajos, escuelas, hospitales, o a sus lugares de pertenencia.

El muro del Apartheid: Un impedimento significativo a la libertad de movimiento es la barrera de seguridad" israeli, la cual es conocida por los activistas por la paz como "el muro del Apartheid." Este muro es una enorme barrera electrificada (ocho metros de altura), fuertemente militarizada, que corta en profundidad la costa oeste de la Franja de Gaza. De acuerdo a las organizaciones de derechos humanos israelíes, más de 200 mil palestinos (casi el 10 por ciento de la población) están atrapados entre el Muro y el límite de Israel de 1967. Muchos no pueden acceder a servicios básicos tales como la atención médica.

Una matriz de control: Israel controla todos los viajes en la Franja de Gaza, y dentro de los diferentes territorios se han dividido en docenas de cantones aislados, separados por controles de área israelitas. Los asentamientos israelitas en los territorios ocupados se han expandido en grandes bloques, y el número de residentes israelitas se ha duplicado desde 1993. Una red masiva de caminos (financiada por impuestos estadounidenses) ha sido construida exclusivamente para los residentes— violando la Cuarta Convención de Ginebra.

Las restricciones impuestas por Israel a la libertad de movimiento de los palestinos, combinadas con los ataques militares intermitentes, impusieron una serie de amenazas a los derechos y bienestar de las mujeres palestinas y sus familias, con particulares consecuencias en la salud reproductiva de las mujeres.

Efectos en la salud reproductiva de las mujeres

  • Dentro de los primeros cuatro años de la intifada, 61 mujeres palestinas se vieron forzadas a dar a luz en controles militares israelitas, resultando esto en la muerte de 20 mujeres y 36 infantes.
  • Se ha quintuplicado el número de mujeres embarazadas que no reciben cuidados prenatales debido a las restricciones de movimiento para las mujeres y los especialistas en atención médica.
  • Ha habido un aumento dramático en el número de nacimientos que tienen lugar en condiciones inseguras o sin trabajadores de la salud especializados, aumentando el riesgo de las mujeres durante el embarazo y el nacimiento, y creando enormes daños psicológicos para las mujeres.