Panamá

Descripción general del país
En Panamá, la agricultura industrializada y el aumento de la infraestructura para el desarrollo están causando la destrucción de las selvas tropicales a un ritmo alarmante. Para los Kuna de la costa norte de Panamá, quienes representan un 25% de los Pueblos Indígenas del país, la destrucción de los bosques tropicales está devastando su seguridad alimentaria, su forma de vida, y el mantenimiento de los conocimientos tradicionales. Hoy en día, el 98 por ciento de la población indígena de Panamá vive en la pobreza. Como las plantas nativas y las semillas de cultivo desaparecen de los bosques que los Kuna han manejado sustentablemente a lo largo de los siglos, las comunidades se enfrentan a una pobreza en aumento y a la pérdida de los derechos de su propiedad intelectual.
El cambio climático está exacerbando la destrucción de la biodiversidad en Panamá, ya que el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera disminuye la velocidad de crecimiento de los bosques nativos. Las Mujeres Indígenas, quienes son las primeras responsables en proveer alimento, agua potable y plantas medicinales a sus familias, sufren las consecuencias de esta destrucción ecológica.
El Plan Puebla-Panamá, el cual propone la construcción de autopistas, vías de trenes y demás infraestructura a través de territorios indígenas en América Central, es la más reciente de una larga línea de proyectos para el "desarrollo" que violan los derechos indígenas. El Plan Puebla-Panamá destruiría los preciados bosques tropicales, negaría a los habitantes el acceso a los recursos tales como la tierra y el agua, los cuales se privatizarían, y forzarían a los Pueblos Indígenas a dejar sus territorios-todo en nombre del crecimiento económico. Incluso algunos proyectos que suenan más benevolentes refiriéndose al "eco-turismo" en las tierras de los Indígenas Kuna, amenazan con desplazar las prácticas económicas indígenas colectivas en favor de los modelos de propiedad privada y ganancia económica individual. A menudo, los visitantes parte de los proyectos de "eco-turismo" no están al tanto de que estos programas pueden destruir las tradiciones indígenas al mercantilizar los recursos naturales y al ponerles precio a las culturas de las comunidades locales.
Las Mujeres Indígenas en Panamá tienen pocas oportunidades de participar en los procesos políticos formales, como también tienen medios limitados para proteger su medio ambiente, su cultura, su idioma, a pesar del rol central que tienen en el mantenimiento y la trasmisión de estos aspectos en la vida indígena. En muchas comunidades indígenas, incluyendo a los Kuna, las mujeres son parte integral del proceso de recuperación y protección del conocimiento tradicional, particularmente, el conocimiento relacionado con las artes y la diversidad biológica.

