Sudán
Descripción general del país
La mayoría de las familias en Sudan dependen de las actividades campesinas de las mujeres para su alimentación y sus ingresos. Las mujeres también son responsables de la recolección de agua potable y leña para sus familias. En años recientes, el cambio climático y la destrucción ambiental ha degradado la calidad del suelo sudanés, generando una tremenda carga para las mujeres rurales. El sobrepastoreo del ganado ha transformado gran parte de la tierra fértil de Sudán en un desierto, mientras que la agricultura de roza y quema ha destruido dos tercios de los bosques del país. Cerca de los ríos principales, la erosión del suelo ha incrementado las inundaciones, contaminando el agua potable y expandiendo enfermedades relacionadas con el agua, como el cólera, que puede ser fatal para las personas ya debilitadas a causa de la desnutrición.
La destrucción ambiental exacerba los conflictos políticos de larga data en Sudán. Por más de 50 años, una guerra civil estremeció a las regiones norte y sur de Sudán. Aunque el tratado de Paz fue firmado en 2005, la guerra irrumpió la región oeste de Darfur en 2003. Estos conflictos han desplazado a millones de familias sudanesas, incluyendo a cuatro millones de sudaneses del sur quienes todavía se encuentran reticencias en volver a sus hogares debido a la escasez de alimentos y una economía de padecimientos. Como resultado de las migraciones en masa dentro de Sudán, grandes grupos de personas se han vuelto dependientes de pequeñas parcelas de tierra, aumentando los enfrentamientos sobre los escasos recursos naturales.
La mayor parte de los medios apuntan a las “tensiones étnicas” como la causa principal del violento desacuerdo político en Sudán. Pero muchas familias sudanesas describen la desigual distribución de recursos entre los pastores y los granjeros como la raíz de los problemas. La desigualdad y los conflictos resultantes se perpetúan por un gobierno nacional represivo y corrupto que enfrenta unas a otras a las comunidades en la puja por mantenerse en el poder.


