Colombia: Protegiendo a los Niños de la Guerra
El Problema
Miles de niños, algunos hasta de ocho años de edad, son utilizados como soldados en el conflicto armado de Colombia. En una guerra en donde el gobierno y los grupos paramilitares de derecha se enfrentan con las guerrillas antigobierno, ambos lados explotan a los niños para avanzar sus objetivos de combate.
Para muchos niños de familias pobres, unirse a un grupo armado es la única manera de obtener un plato de comida cada día. Muchas “niños de la calle” son sobornados con promesas de dinero y aventura. Otros son llevados por los grupos armados como “impuesto” a sus familias. Estos niños son convertidos en asesinos. Muchos son abusados sexualmente por años.
Una vez que los niños son reclutados como soldados, los grupos armados se convierten en la única familia que ellos conocen. Al crecer allí, estos niños tienden a aferrarse a la vida de combate, perpetuando una guerra que ya ha durado más de 40 años.
La Solución
MADRE provee servicios esenciales a niños con altas probabilidades de convertirse en niños soldados, brindándoles apoyo social y psicológico para crear una vida alternativa a la vida de combate y violencia.
A través de la organización local, Taller de Vida, MADRE provee atención psicológica, arte terapia y programas de recreación para los jóvenes de Bogotá que han sido desarraigados de sus hogares debido a la guerra y a la pobreza. Por medio de la capacitación de MADRE, los jóvenes indígenas y afro-colombianos están aprendiendo videografía para documentar la situación y como forma de recuperar de sus experiencias de guerra y desplazamiento
Los Resultados
- En lugar de ser forzados a convertirse en asesinos, los jóvenes del Taller de Vida pasan sus tardes comprometidos en tutorías académicas, deportes, artes, teatro, y programas de atención psicológica.
- Los jóvenes indígenas y afro-colombianos que han sido desplazados por la guerra y la pobreza se están curando de los traumas que han aguantado
- Los jóvenes están desarrollando su autoexpresión y sus talentos para las artes, y trabajando juntos para visualizar y crear una cultura de paz.
"Los paramilitares me secuestraron y me hicieron pelear. Pensé que no podría escapar. Pero pude. Y mis nuevos amigos de Taller de Vida me ayudan y les caigo bien."
- Tania, una ex niña soldado

