México: Construyendo un Movimiento de Mujeres Indígenas

© Elizabeth RappaportEl Problema

En 1994, México firmó el acuerdo de Libre Comercio de Norte América (NAFTA por sus siglas en inglés) con los Estados Unidos. Los Pueblos Indígenas se oponen al NAFTA, porque tal acuerdo privatiza la tierra local, el agua y la biodiversidad – los recursos naturales más importantes en la supervivencia de los Pueblos Indígenas. Para aplastar la resistencia Indígena, el gobierno ha impulsado una guerra no declarada en Chiapas.
Las familias indígenas han enfrentado masacres y abusos continuos por parte de los  soldados y las fuerzas paramilitares abocadas a desplazarlos de sus tierras ricas en recursos. Las mujeres y las niñas han sido violadas por los combatientes paramilitares y forzadas a la prostitución y a la esclavitud sexual. Muchas familias han sido desplazadas a los campamentos improvisados rodeados de tropas armadas. En estas áreas, hay un solo médico cada 25.000 personas. Las mujeres dicen que la falta de atención a la salud reproductiva en particular, representa un severo peligro para sus vidas y su bienestar.
Las mujeres luchan por defender a sus familias de esta violencia y construyen alternativas reales para sus comunidades, pero sus esfuerzos se esfuman por las normas sociales que las excluye de la política e incluso de poder hablar en público.


La Solución


MADRE apoya el desarrollo del movimiento de Mujeres Indígenas en Chiapas, que reconoce los derechos de las Mujeres Indígenas como una parte integral de los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas. En asociación con K'inal Antzetik ("Mujeres de la Tierra" en Tzeltal), MADRE trabaja para satisfacer las necesidades inmediatas de las mujeres para una vida sustentable, el cuidado de la salud reproductiva, y la protección contra la violencia armada, mientras se crean soluciones a largo plazo que promuevan los derechos de las mujeres dentro de las comunidades.
MADRE apoya el centro comunitario de capacitación en derechos humanos donde las Mujeres Indígenas desarrollan su capacidad de tomar un rol activo en la vida pública y en los movimientos sociales progresistas. El centro ofrece programas de alfabetización, talleres de salud, orientación psicológica a las comunidades de base para los sobrevivientes de la violencia armada, y un programa para promover el acceso de las mujeres a la educación formal.
MADRE también trabaja para expandir y fortalecer la cooperativa de tejido de Mujeres Indígenas, llamada Jolom.


Los Resultados

  • Las Mujeres Indígenas están tomando un rol activo en la organización comunal y en el reclamo por los derechos dentro de sus familias, sus comunidades, y a nivel nacional e internacional, entre otros.
  • Por primera vez, las Mujeres Indígenas son llamadas por los partidos políticos para postularse a cargos públicos.
  • Las Mujeres Indígenas están creando una alternativa local sustentable contra el e modelo económico dominante del neoliberalismo.
  • Las Mujeres Indígenas están articulando las interconexiones entre las luchas de los Pueblos Indígenas y las luchas de las mujeres por sus derechos y su dignidad dentro de sus comunidades.
  • Las mujeres han impulsado el tema de los derechos humanos de las mujeres hacia el primer plano de las discusiones de la sociedad civil. Ellas han demandado el reconocimiento público de la carga que las mujeres llevan en las luchas económicas y militares, al trabajar para abastecer y proteger a sus familias con muy pocos recursos económicos.
  • Las mujeres han asegurado que las alternativas políticas y económicas propuestas en Chiapas consideren las necesidades y las propuestas de las mujeres.
  • Las mujeres han fortalecido la red de organizaciones civiles demandando una equitativa distribución de recursos y el respeto por los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas en México