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El Legado de Bush Contra las Vidas de las Mujeres Africanas

Posted on: Friday, February 22, 2008

Keywords: Africa, Salud de las Mujeres

El legado de Bush contra las vidas de las mujeres africanas

Algunos links refieren a páginas en ingles.

El presidente Bush regresó el Jueves de su gira de cinco días por cinco países de áfrica Desde el Día de Acción de Gracias de 2003, cuando apareció en el Aeropuerto de Bagdad con un falso pavo para las tropas estadounidenses, no hemos visto tal bondadosa operación mediática presidencial. Varios medios de comunicación aún no han tenido suficiente. El New York Times describe a Bush en áfrica "algo así como Santa Claus, una figura benevolente de otra tierra llevando regalos—ayuda extranjera de los americanos—y generando sonrisas dondequiera que él va".

Entre los bienes que Bush ofreció a los africanos esta semana estuvo la renovación de su iniciativa internacional contra el SIDA, el PEPFAR. Nombrado por el mismo presidente Bush, el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA (conocido como PEPFAR por sus siglas en inglés) ni siquiera es un buen obsequio. Como toda la ayuda de los Estados Unidos, viene acompañada de fuertes consecuencias. Para decirlo directamente, el programa contra el SIDA de Bush prioriza el dogma fundamentalista cristiano por sobre la vida de la población Africana.

El PEPFAR plantea un gran peligro en particular para las mujeres africanas, quienes conforman la mayoría de los 1.7 millones de africanos Sub-saharianos infectados con HIV durante el año pasado. A la vez que el programa está pronto a caducar en el 2008, Bush hace uso de las imágenes de bebés africanos HIV positivos para demandar que la política federal sobre el SIDA continúe dedicando un tercio de la totalidad de los fondos de prevención del SIDA a programas que promueven la abstinencia.

Esto es la estrategia cínica del "ABC" de Bush: "Abstinencia, Fidelidad y Uso de Condones". Pero la abstinencia no es una opción para mujeres que son violadas o forzadas a tener sexo, como millones de mujeres en zonas de conflicto en Sudán, Liberia, Sierra Leona, Costa de Marfil y el Congo. La fidelidad es irrelevante para mujeres cuyos maridos tienen múltiples esposas (para las mujeres africanas, el matrimonio es en realidad un factor de riesgo para contraer HIV). El uso de condones depende de la buena voluntad de los hombres y de la predisposición de ambos a renunciar a tener hijos. Por supuesto, promover el uso de condones significa al menos reconocer el hecho básico que el resto de la estrategia de Bush niega, como es el hecho de que la gente tiene relaciones sexuales. Quizás sea por esto que Bush considera el uso de condones como el "último recurso" en la lucha contra el SIDA.

A fines del 2007 el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (conocido por sus siglas en inglés como UNAIDS) y la Organización Mundial de la Salud realizaron una investigación que evidencia que el SIDA sigue causando estragos en áfrica; pero como lo muestran los programas desarrollados en Tanzania, Uganda y Kenia, la propagación de la enfermedad puede ser controlada a partir de la implementación de políticas correctas. En el mundo de fantasía de los fundamentalistas cristianos, los programas de prevención contra el SIDA son una oportunidad para acabar con el sexo extramatrimonial. En el mundo real, los programas de prevención son una necesidad para construir sobre lo que se sabe que funciona: educación y acceso al uso de condones en el marco que promueva los derechos de las mujeres a negociar las relaciones sexuales y el tomar las mejores decisiones para su bienestar.

Después de los 1.6 millones de muertes por SIDA en el áfrica Sub-Sahariana del ultimo año, la administración Bush continua priorizando de forma vergonzosa las ganancias de la industria farmacéutica en lugar de esegurar el acceso general a la medicina. Las patentes, que permiten a los laboratorios controlar la producción y comercialización de las drogas contra el SIDA de forma exclusiva en los países de áfrica (donde más de dos tercios de la población tiene SIDA) son opuestas a la provisión de drogas genéricas alternativas y más económicas. En el 2006 el PEPFAR compró casi el 75 por ciento de las drogas anti-retrovirales a las grandes marcas de laboratorios, aún cuando están disponibles sus equivalentes genéricos mucho más baratos.

El viaje de Bush al áfrica tenía el objetivo de reesforzar su legado "conservadurismo compasivo". Pero, hace mucho tiempo—antes de que Bush empezara asesinando a millones de iraqués, antes de que autorizara la tortura, antes de que hubiera condenado a tantas familias en su país y en todas partes a la pobreza—que el "conservadurismo compasivo" ya no tiene ninguna validez. De hecho, la iniciativa del presidente Bush contra el SIDA se parece mucho a su presidencia: dogmática, dirigida por las corporaciones y en su propio beneficio.

Por Yifat Susskind, Directora de Comunicaciones de MADRE


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